El niño Valentín Mercado Toledo había sido internado para una operación de hernia diafragmática, una cirugía considerada de bajo riesgo por los médicos. Sin embargo, todo terminó convirtiéndose en una pesadilla: Valentín sufrió falta de oxígeno en el cerebro, lo que le provocó la muerte cerebral.
Las pericias revelaron, tal como quedó acreditado durante el juicio, que el anestesista Mauricio Javier Atencio Krause, que intervino en la operación, se distrajo con su teléfono celular durante el tiempo en que debía monitorear los signos vitales del paciente. El menor estuvo al menos 10 minutos sin registros de presión arterial ni oxigenación sin que Atencio Krause se diera cuenta.
La investigación demostró que el médico incluso abandonó el quirófano en pleno procedimiento para buscar un cargador para su teléfono.
La Justicia de Río Negro, provincia argentina donde sucedió este caso, condenó hoy a tres años de cárcel a Mauricio Javier Atencio Krause y le dictó la inhabilitación para ejercer por siete años y seis meses. ¿No te parece demasiado poco?
Fuente: El Trece TV