La violencia contra la niñez se mantiene como una problemática estructural en República Dominicana, manifestándose principalmente en el entorno que debería ser el más seguro: el hogar. Prácticas como el maltrato físico, la disciplina humillante y la negligencia continúan normalizándose bajo el pretexto de la “crianza”, a pesar del daño irreversible que causan en el desarrollo emocional y la salud mental.
De acuerdo con el informe Análisis de la Situación de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes ante las Violencias, elaborado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), más del 63 % de los niños de entre uno y 14 años ha sido sometido a métodos violentos de disciplina en el hogar.
La prevalencia aumenta en la niñez de tres y cuatro años, donde estas prácticas alcanzan el 70 %. De 2018 a 2022, al menos 212 niños fueron víctimas de homicidios intencionales en el país, mientras que solo en 2022 se registraron 33 muertes violentas de menores de edad.
El documento detalla que los casos de maltrato físico en menores de cinco años aumentaron cerca de un 45 % entre 2021 y 2022, lo que evidencia un agravamiento de la violencia en edades particularmente vulnerables y con limitadas capacidades de defensa o denuncia.
Trabajo infantil
Más allá del entorno familiar, la vulneración de los derechos de la niñez se manifiesta también a través del trabajo infantil. A nivel mundial, en 2024 cerca de 138 millones de niños se encontraban en situación de trabajo infantil, y alrededor de 54 millones realizaban labores peligrosas que comprometían su salud, seguridad y desarrollo, según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y Unicef.
El informe Trabajo infantil: estimaciones mundiales en 2024, tendencias y camino a seguir subraya que, pese a los avances registrados en las últimas décadas, millones de menores siguen privados de derechos básicos como la educación, el juego y una infancia libre de explotación.
En RD, los resultados de la encuesta Enhogar-MICS 2019 muestran una reducción del trabajo infantil del 6 % en 2014 al 3.8 % en 2019. No obstante, persisten brechas significativas: más niños (4.6 %) que niñas (3.0 %) están involucrados, siendo el grupo de cinco a 11 años el más afectado, con una incidencia del 5.4 %. La prevalencia es mayor en zonas rurales (4.9 %) que en áreas urbanas (3.4 %) y se concentra con mayor fuerza en las poblaciones de menores ingresos (8.9 %).
Entre 2016 y 2022, se registraron 3,412 casos de menores en situación de calle o víctimas de las peores formas de trabajo infantil. El año 2019 fue el más crítico, con 1,685 casos reportados.
Fuente: El Dinero