El desplazamiento en Gaza se ha convertido en un desafío monumental para miles de palestinos, especialmente para aquellos con discapacidad, quienes enfrentan obstáculos aún mayores debido a la falta de accesibilidad y recursos.
Ahmad al-Toha, un niño con problemas de movilidad, relató cómo huyó junto a su familia del barrio Zeitoun bajo fuego constante. Su historia refleja las condiciones extremas que enfrentan los desplazados, particularmente durante los traslados nocturnos en medio de bombardeos, en los que su movilidad limitada lo dejó dependiendo completamente de la ayuda de sus familiares.
Osama al-Sdoudi, abogado y también con problemas de movilidad, describió el doloroso proceso de desplazarse continuamente desde Shujayea hacia otras áreas.
La falta de instalaciones accesibles para personas con discapacidad agrava su situación, convirtiendo lo que ya es una experiencia traumática en una vivencia aún más desgarradora. Para Osama, el desplazamiento no solo es un reto físico, sino una lucha constante contra un entorno que no está diseñado para las necesidades de personas como él.
Hassan Qadeer, un residente sordo, destacó las dificultades adicionales que enfrentó junto a su esposa embarazada, viviendo en condiciones económicas y sociales precarias.
Sus palabras reflejan la realidad de miles de palestinos desplazados que no solo deben lidiar con la pérdida de sus hogares, sino también con un entorno que no les permite satisfacer sus necesidades básicas. Estas historias humanizan el sufrimiento en Gaza, mostrando cómo la guerra impacta de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables de la sociedad.